Aprender no es solo estudiar
Me formo cada día. No entiendo esta profesión de otra manera. Cuando descubrí Unix pensé: "cómo es posible que alguien haya pensado esto tan bien". Desde entonces no he dejado de admirar la buena ingeniería. Pero eso es solo la mitad. La otra mitad es gestionar personas, egos, expectativas y todo lo que ningún curso te enseña. Eso se aprende en las trincheras. Y de ahí tengo más cicatrices que insignias.